Glifosato, hierba mala

El "ABC" del glifosato

¿Qué es?

Es un herbicida, o sea que sirve para matar malezas (plantas silvestres que crecen donde hay cultivos agrícolas y perjudican la producción).

¿Cómo funciona?

Se esparce sobre las hojas o tallos y la planta lo absorbe. Una vez en sus tejidos, el glifosato inhibe una enzima vegetal fundamental para el crecimiento de las plantas. Finalmente, las mismas mueren.

¿Cómo se relaciona con la soja?

Monsanto, luego de lanzar el producto, patentó la soja transgénica resistente al glifosato. Es decir, alterada genéticamente para que el herbicida no la mate. Actualmente, también hay otros cultivos alterados para resistirlo.

¿Otros usos?

Se ha utilizado para controlar las hierbas que crecen en las ciudades y también para eliminar cultivos ilegales (como la coca en Colombia).

¿Desde cuándo existe?

La empresa Monsanto (una productora multinacional de agroquímicos) lo comercializó por primera vez en la década de 1970, bajo el nombre de Roundup. Actualmente, existe también bajo otros nombres y a cargo de otras empresas.

¿Cuánto hay?

En estos más de 40 años, se esparcieron 8.600 millones de kilogramos de glifosato en el mundo (dato de Greenpeace).

¿Qué dicen en el mundo?

Diversas organizaciones alrededor del mundo se expresaron sobre el herbicida. En su gran mayoría, destacan el peligro cancerígeno.

Además, la  comunidad científica ha realizado investigaciones en todo el mundo sobre el glifosato. Cientos de ellas lo categorizan como peligroso.

 
 

Justicia

 

Monsanto fue acusado de publicidad falsa y engañosa de los productos derivados del glifosato, fue demandada por el fiscal general del estado de Nueva York.

 

Fue declarada culpable de publicidad engañosa por presentar al Roundup como biodegradable y alegar que el suelo permanecía limpio después de su uso.

 

A partir del caso de Dewayne Johnson (que contrajo cáncer), una jueza en USA condenó a Monsanto a pagar US$ 289 millones por no advertir a los consumidores sobre el riesgo de los herbicidas.

 

1996

2007

2018

Tres casos distintos en Estados Unidos

El más reciente:

El caso de Dawayne Johnson

Dewayne Johnson es un jardinero de escuelas de San Francisco que utilizaba el herbicida Round up en su trabajo diario, entre 2012 y 2014, sin saber a qué se exponía. El producto, fabricado por Monsanto, contiene altos porcentajes de glifosato.

Dewayne tiene 46 años. Hace 4, comenzaron a aparecer los síntomas: Se le formaba un sarpullido que le afectaba casi el 80% de su cuerpo.

Los médicos le diagnosticaron linfoma no Hodgkin, es decir, cáncer en los linfocitos de la sangre. Ahora aseguran que le quedan meses de vida.

Monsanto anunció que apelará, y sostiene que el glifosato “no produce cáncer”.

En Argentina

 
Hace 20 años
15 litros
28 millones
300 millones
1000 millones
50 litros
Datos del Centro de Investigaciones del Medioambiente (UNLP - CONICET)

Ciencia y legislación

 

Andrés Carrasco

En 2009, Andrés Carrasco, subsecretario de Investigación Científica y Tecnológica del Ministerio de Defensa e investigador del CONICET, dijo que el glifosato puede producir malformaciones neuronales, intestinales y cardíacas en los embriones humanos.

El entonces Ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao salió públicamente a desacreditarlo y dijo que la investigación no pertenecía al CONICET.

El SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria): Dice que el herbicida cumple con todas las normativas, aunque solicitó el informe de Andrés Carrasco para evaluarlo.

Lino Barañao

 

¿Dónde está prohibido?

Como no existe una ley nacional que regule la utilización del glifosato, los límites dependen de las provincias y municipios.

La provincia de San Luis es la única que tiene una Ley provincial al respecto: Está prohibido usarlo cerca de los centros urbanos.

En otras provincias, los municipios, a través de sus Consejos Deliberantes, emitieron ordenanzas que prohíben su utilización en centros urbanos (en la zona rural están permitidos):

Río Negro

  • Bariloche (2010) 

  • El Bolsón, departamento Bariloche (2015)

Chubut

  • Cholila, departamento Cushamen (2015)

  • Lago Puelo, departamento Cushamen (2015) 

  • Epuyén, departamento Cushamen (2015) 

Misiones

  • Montecarlo (2015)

Mendoza

  • General Alvear (2017)

Santa Fe

  • Rosario (2017)

  • Rincón, departamento La Capital (2018) 

  • Marcelino Escalada, departamento San Justo (2018)

  • Santa Fe, departamento La Capital (2018) 

Entre Ríos

  • Paraná (2018)

  • Concordia (2018)

  • Gualeguaychú (2018) 

Historias

 

Entre Ríos: Fabián Tomassi

Trabajó con agroquímicos desde 2005 para una empresa de fumigación aérea. Su tarea era abrir los envases que contenían sustancias químicas (entre las que había glifosato), volcarlo en un recipiente de 200 litros de agua, y enviarlo por una manguera hacia la aeronave para que rociara los campos sembrados con soja.

Padecía una polineuropatía tóxica metabólica severa, que causa una disfunción de una parte del sistema nervioso.

Murió en septiembre de 2018 en Basabilbaso, Entre Ríos, donde vivía (y donde trabajó)

Chaco: Aixa Cano

Hace unos años, el caso de Aixa Cano tuvo repercusión internacional, a partir de un reportaje de Associated Press. Además, fue el más representativo de una serie de fotografías de Marco Vernacchi, que salieron en varios medios del mundo, como National Geographic.

La niña de 5 años, oriunda de Avia Terai, provincia argentina del Chaco, fue conocida en 2013 por la cantidad de verrugas peludas que tiene en todo el cuerpo. Los médicos dicen que el defecto de nacimiento de Aixa puede estar vinculado a los agroquímicos, aunque esto no puede por demostrar.

A partir de la repercusión del caso, Aixa recibió donaciones que la llevaron a una clínica privada en Buenos Aires, donde fue sometida a pruebas y se sometió a una cirugía de cuatro horas para extirpar los tumores masivos y unos pocos lunares en la cara. Fue atendida por un cirujano plástico, un dermatólogo, un oncólogo y un pediatra.

Córdoba: Brisa Herrera

Norma Herrera es una de las madres del Barrio Ituzangó Anexo. La organización nació a partir de tres casos de leucemia en el barrio: “Uno de los casos era mi hija, Brisa, tenía 3 añitos. Y además tenía dos hijos con agroquímicos en sangre”.

El 10 de febrero de 2002 le dieron el parte médico de que tenía leucemia. Dos semanas antes, su madre la había llevado al hospital con 40 grados de fiebre. Pero la diagnosticaron mal.

Norma y Brisa lucharon contra la enfermedad a pesar de la ausencia del Estado: "Después de haber sufrido tanto, la tengo", dijo Norma, "tuve que ir a mendigar al Ministerio de Salud los medicamentos. El Estado tendría que haber estado acá, pero estamos abandonados".

Hoy, Brisa ya no se realiza tratamientos de forma constante, pero se controla. Tiene 20 años y dos de sus hermanos tienen glifosato en sangre.

 

La lucha

En Argentina, el grupo de concientización es el de madres del barrio Ituzangó Anexo, en Córdoba.

Pero no son las únicas, los médicos de pueblos fumigados también luchan contra la fumigación en centros urbanos: Son profesionales y científicos de las universidades más importantes del país.

Grupos que concientizan

Grupo de madres del Barrio Ituzangó Anexo
(Córdoba)

Comenzaron a movilizarse en 2002 por tres casos de leucemia que hubo en el barrio. Analizaron el agua y descubrieron que tenía agroquímicos. Comenzaron a investigar y ahí comenzó la lucha.

"Nos juntamos 13 mujeres, la mayoría tenía un hijo o un pariente enfermo, presentamos los casos", explica Norma Herrera, una de las fundadoras, "fuimos al ministerio de Salud y no tuvimos respuesta". "El Estado aún está totalmente ausente", sentencia.

Hacen relevamientos y estudios. Lograron hacer un juicio en 2012 (el primero en latinoamérica contra un productor de glifosato), donde hubo una "insuficiente" condena de 3 años.

La conquista: "Ahora uno puede hacer una denuncia a cualquiera que fumigue", dice Norma. El delito: Poner en peligro la salud de la población.


Las madres lograron que no se fumigue en el barrio desde 2008, pero los casos siguen apareciendo.
Las enfermedades que encontraron (y encuentran) en el barrio: leucemia, mal de párkinson, lupus, malformaciones, cáncer (las últimas dos son las más comunes).


Además descubrieron que, de 140 niños estudiados, 112 tienen agroquímicos en sangre. "Pedimos un seguimiento para esos niños", dice Norma, porque sabe que los agroquímicos permanecen años en el organismo.


"Yo tengo dos hijos con agroquímicos y una está por ser mamá", relata, "no tengo respuesta para darle".

Red universitaria de ambiente y salud

También conocidos como "Médicos de pueblos fumigados".

La Red Universitaria de Ambiente y Salud (REDUAS) es una coordinación entre profesionales universitarios, académicos, científicos, miembros de equipos de salud humana en sus distintos niveles y demás estudiosos, preocupados por los efectos deletéreos de la salud humana que genera el ambiente degradado a consecuencias de la actividad productiva humana, especialmente cuando esta se da a gran escala y sustentada en una visión extractivista.


La REDUAS se construye para unir, coordinar y potenciar el trabajo de investigación científica, asistencia sanitaria, análisis epidemiológico y divulgación ,difusión y defensa del derecho a la salud colectiva, que realizan equipos que desarrollan este tipo de actividades en 10 provincias distintas de la Republica Argentina.


Podemos afirmar, sin ninguna duda, que estos productos generan enfermedades en los seres humanos, malformaciones, trastornos reproductivos”, sostienen desde la organización.

Además, emiten comunicados periódicamente sobre acontecimientos relacionados con los herbicidas y sus repercusiones en la salud de las personas.

"Creemos necesario ampliar la difusión del conocimiento de los datos científicos que se dispone, y que muchas veces se invisibilizan; aportar a la generación de nuevos datos e informaciones experimentales y observacionales", sostienen.

El rol de la Corte Suprema

La Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) hace años que tiene en sus manos una demanda colectiva por daño ambiental contra el Estado nacional y las compañías multinacionales productoras de organismos genéticamente modificados (OGM) y el paquete de agrotóxicos asociados a ellos que se utilizan desde principios de los 90.

"No es malo": Quiénes lo apoyan

 

Hay quienes dicen que no hay evidencia suficiente para sostener una relación entre el cáncer y el glifosato.

 

Investigaciones llevadas a cabo por la agencia de noticias Reuters, demostraron que el informe de la OMS (que sostiene que el herbicida puede ser cancerígeno) había sido intencionalmente editado y que se había eliminado toda aquella evidencia que demostraba que no existía una conexión entre el herbicida y el cáncer o las malformaciones congénitas.

 

La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, que ratificaron que no existe un vínculo entre el glifosato y el cáncer.

Desde un punto de vista científico, José Miguel Mulet ha explicado a los medios de todo el mundo su visión sobre el tema: Él sostiene que el herbicida no produce ningún tipo de enfermedad en humanos.

 Cuando un agro químico es realmente tóxico y su riesgo no compensa sus beneficios, se retira del mercado: En las últimas décadas se ha prohibido el uso de agroquímicos como las triazinas o el paraquat sin necesidad de ningún debate.  ¿Fue por las denuncias de los ambientalistas? En absoluto. Fue por la aparición de informes científicos serios que alertaban de su peligrosidad.​

El glifosato es un herbicida eficaz porque inhibe una ruta de biosíntesis de aminoácidos que no está presente en animales, solo en plantas, a diferencia de otros herbicidas que son igualmente tóxicos para animales o plantas. Por poner una comparación, la toxicidad del glifosato es menor que la de la cafeína o la de la aspirina.

 

La Investigación sobre el Cáncer (IARC), lo clasificó como “probablemente cancerígeno”, pero sin evidencia sólida en humanos. Lo que no se contó es que en esta misma clasificación se encuentra el mate cocido y la carne roja. En la categoría 1, como cancerígeno confirmado, se encuentra el tabaco, el alcohol y las carnes procesadas como hamburguesas, chorizos, jamón o mortadela.​

La campaña anti glifosato solo busca réditos políticos para los ambientalistas. De hecho, no olvidemos que el glifosato es también el herbicida más utilizado en Europa, donde no se cultivan transgénicos resistentes al glifosato. Allí, el herbicida es utilizado para el mantenimiento de parques, jardines y banquinas de carreteras, donde salva miles de vidas cada año, evitando los accidentes de ciclistas y motoristas y la proliferación de ratas y otras plagas.

El sucio truco de presentar fotos de gente presuntamente afectada por el glifosato, que sufre diferentes patologías. Sin explicar si son p  ersonas que viven en comunidades sin alcantarillado o sin atención sanitaria.

Alanis Buchanan

Soy estudiante del último año de periodismo en la Universidad Católica Argentina. Entrerriana y consumidora de glifosato desde la infancia: viví en zonas rurales donde me divertía viendo a los aviones que rociaban el campo con herbicidas. No tenía idea del peligro que podrían representar.

 
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